Qué es el consumo de un coche y cuándo usar esta calculadora
El consumo de un coche es la cantidad de combustible que gasta para recorrer una distancia determinada y se expresa en litros cada 100 kilómetros (l/100 km). Es la cifra que aparece en las fichas técnicas y la que permite comparar lo que cuesta mover un vehículo frente a otro. Esta calculadora obtiene el consumo real de tu coche a partir de un repostaje: los litros que has echado y los kilómetros que has recorrido con ellos.
La diferencia con un estimador de viaje es directa. Un estimador parte de un consumo teórico (el del fabricante) para predecir cuánto gastarás en un trayecto. Aquí trabajas al revés: mides los litros y los kilómetros reales y de ahí sale el consumo que tu coche tiene de verdad, con tu estilo de conducción, tu ruta y tus condiciones. El consumo homologado por el ciclo WLTP suele quedar por debajo del consumo real en circulación, así que medirlo tú mismo es la forma fiable de saber qué gasta tu vehículo.
La herramienta usa tres datos: la distancia recorrida desde el último lleno, los litros repostados para volver a llenar el depósito y el precio que has pagado por litro. Con ellos devuelve tres cifras: el consumo medio en l/100 km, el coste del combustible de ese repostaje y el coste de recorrer 100 kilómetros. El precio del carburante en España ronda 1,55 €/l en gasolina 95 en 2026 según el Geoportal de Hidrocarburos, y un coche de gasolina compacto consume de media entre 5 y 7 l/100 km, mientras que un diésel se mueve entre 4 y 6 l/100 km.
Cómo se calcula el consumo de un coche en l/100 km
El método es una regla de tres. Si has gastado una cantidad de litros en recorrer una distancia, el consumo cada 100 km es:
- Consumo (l/100 km) = litros repostados ÷ kilómetros recorridos × 100.
- Coste del combustible = litros repostados × precio por litro.
- Coste cada 100 km = consumo (l/100 km) × precio por litro.
Para medirlo bien hay que seguir el método del depósito lleno:
- Llena el depósito hasta el primer corte del surtidor.
- Pon a cero el cuentakilómetros parcial (el botón "Trip" o "0.0").
- Conduce con normalidad hasta que necesites repostar de nuevo.
- Vuelve a llenar hasta el mismo corte y anota los litros que marca el surtidor y los kilómetros del parcial.
- Divide los litros entre los kilómetros y multiplica por 100.
Ejemplo resuelto. Has recorrido 500 km y para volver a llenar el depósito has echado 35 litros a 1,60 €/l:
- Consumo = 35 ÷ 500 × 100 = 7,00 l/100 km.
- Coste del combustible = 35 × 1,60 = 56,00 €.
- Coste cada 100 km = 7,00 × 1,60 = 11,20 €.
Ese coche gasta 7 litros por cada 100 km y recorrer 100 km cuesta 11,20 €. Cuantos más repostajes midas y promedies, más estable será la cifra, porque un solo lleno depende del tipo de ruta de esos kilómetros concretos.
Casos prácticos
Caso 1: diésel en un viaje por carretera
Marta hace un trayecto largo Madrid-Valencia y vuelta con su diésel. Recorre 620 km y, al llegar, llena el depósito con 40 litros a 1,55 €/l.
- Consumo = 40 ÷ 620 × 100 = 6,45 l/100 km.
- Coste del combustible = 40 × 1,55 = 62,00 €.
- Coste cada 100 km = 6,45 × 1,55 = 10,00 €.
En autovía, a velocidad constante, el diésel se queda en 6,45 l/100 km y cada 100 km le cuestan 10 €.
Caso 2: gasolina en ciudad
Carlos conduce por ciudad casi siempre. Entre arranques, semáforos y atascos recorre 180 km con su gasolina y necesita 16 litros para volver a llenar, a 1,60 €/l.
- Consumo = 16 ÷ 180 × 100 = 8,89 l/100 km.
- Coste del combustible = 16 × 1,60 = 25,60 €.
- Coste cada 100 km = 8,89 × 1,60 = 14,22 €.
El mismo tipo de coche que en carretera baja de 6 l/100 km, en ciudad supera los 8,8 l/100 km: la conducción urbana dispara el consumo.
Caso 3: gasolina con el combustible caro
Lucía reposta en una zona donde la gasolina está a 1,70 €/l. Ha recorrido 450 km y echa 31,5 litros.
- Consumo = 31,5 ÷ 450 × 100 = 7,00 l/100 km.
- Coste del combustible = 31,5 × 1,70 = 53,55 €.
- Coste cada 100 km = 7,00 × 1,70 = 11,90 €.
Con el mismo consumo de 7 l/100 km que el coche del primer ejemplo, recorrer 100 km le cuesta 11,90 € en lugar de 11,20 €: la diferencia la marca el precio del litro.
Errores comunes al medir el consumo
- Confundir litros con kilómetros en la división. El consumo es litros entre kilómetros por 100, no al revés. Dividir kilómetros entre litros da los km que haces con un litro (autonomía por litro), una cifra distinta.
- No poner el cuentakilómetros parcial a cero al llenar. Si mides los litros de un repostaje pero los kilómetros de otro tramo, el resultado no cuadra. El parcial debe arrancar en 0 justo después de llenar.
- No llenar hasta el mismo punto las dos veces. El método solo es exacto si los dos llenos llegan al mismo corte del surtidor. Si una vez llenas a tope y otra te quedas a la mitad, los litros no corresponden a los kilómetros recorridos.
- Fiarse de un único repostaje. Un solo lleno refleja el tipo de ruta de esos kilómetros. Un trayecto de autovía da una cifra baja y uno urbano una alta. Para conocer el consumo medio real conviene promediar varios repostajes de uso normal.
- Usar el ordenador de a bordo como verdad absoluta. El consumo que muestra el coche en pantalla es una estimación que suele quedar por debajo del real. La medida con el surtidor (litros reales pagados) es la fiable.
Cambios recientes en la normativa
Desde septiembre de 2018 los consumos homologados de los coches nuevos en la Unión Europea se miden con el ciclo WLTP (Worldwide Harmonised Light Vehicles Test Procedure), que sustituyó al antiguo NEDC. El WLTP somete al vehículo a un ensayo más exigente y largo, por lo que sus cifras se acercan más al consumo real que las del ciclo anterior, aunque la conducción cotidiana sigue dando valores algo más altos. La base de datos del IDAE publica el consumo y las emisiones de CO2 de los modelos a la venta en España medidos con este procedimiento.