Qué es y cuándo usar la calculadora de potencia contratada de la luz
La calculadora de potencia contratada de la luz estima los kilovatios que conviene tener contratados sumando la potencia de tus electrodomésticos y aplicando un factor de simultaneidad. El término de potencia es una parte fija de la factura que se paga cada mes haya o no consumo, así que ajustarlo bien ahorra dinero todo el año.
Contratar de más es tirar dinero: pagas por una potencia que no usas. Contratar de menos tiene otro problema: cuando coinciden varios aparatos de alta potencia, salta el interruptor de control y se va la luz. El punto justo está en la potencia que cubre el momento de mayor demanda real, que no es la suma de todo lo que hay enchufado, porque rara vez funciona todo a la vez.
Introduce la potencia en vatios de los aparatos que pueden coincidir encendidos —lavadora, horno, vitrocerámica, microondas, nevera, iluminación— y un factor de simultaneidad. La calculadora devuelve la demanda simultánea y la redondea a la potencia normalizada inmediatamente superior, que es la que se puede contratar. En España la potencia se contrata en escalones fijos: 3,45, 4,6, 5,75, 6,9 kW y siguientes.
Cómo se calcula la potencia a contratar
El cálculo parte de la suma de potencias y le aplica el factor de simultaneidad, que recoge que no todo funciona a la vez:
Demanda simultánea (kW) = suma de potencias (W) × factor de simultaneidad / 100 / 1000
Después se elige la potencia normalizada inmediatamente superior a esa demanda.
Un ejemplo resuelto. Una vivienda con lavadora (2.200 W), horno (2.000 W), vitrocerámica (2.000 W), microondas (1.000 W), nevera (250 W) e iluminación (300 W) suma 7.750 W, es decir, 7,75 kW si todo funcionara a la vez. Con un factor de simultaneidad del 50 %, la demanda real baja a 3,88 kW. La potencia normalizada inmediatamente superior es 4,6 kW, que sería la adecuada para contratar.
El factor de simultaneidad es la clave del cálculo. En una vivienda ronda el 40 % y el 60 %: nadie usa el horno, la vitrocerámica, la lavadora y el microondas en el mismo segundo. Un factor del 100 % equivale a suponer que todo coincide encendido, lo que lleva a sobredimensionar la potencia.
Casos prácticos de cálculo de potencia contratada
Un piso pequeño sin cocina eléctrica. Con pocos aparatos de alta potencia —2.000 W de un calefactor, 1.000 W del microondas, 800 W de varios y 200 W de luces, 4.000 W en total— y un factor del 50 %, la demanda simultánea es 2,0 kW. La potencia a contratar sería 2,3 kW, suficiente para un piso con cocina de gas.
Una casa todo eléctrico. Con aerotermia (3.000 W), vitrocerámica (2.200 W), horno (2.000 W), lavadora (2.000 W), termo o secadora (1.500 W) y otros (1.000 W) suma 11,7 kW. Con un factor del 70 %, más alto porque la climatización funciona muchas horas, la demanda simultánea es 8,19 kW y la potencia a contratar, 9,2 kW.
Bajar la potencia para ahorrar. Quien tiene contratados 5,75 kW pero su demanda real es de 3,9 kW paga cada mes por casi 2 kW que no usa. Bajar a 4,6 kW recorta el término de potencia de la factura sin que salten los plomos, siempre que no coincidan a la vez los grandes consumidores.
Errores comunes al calcular la potencia contratada
- Sumar todo sin factor de simultaneidad. La potencia a contratar no es la suma de todos los aparatos. Casi nunca funcionan todos a la vez, así que aplicar un factor del 40-60 % refleja la demanda real.
- Olvidar los grandes consumidores. El horno, la vitrocerámica, el termo eléctrico y la aerotermia marcan el pico. Una lámpara LED de 8 W no cambia el resultado; el horno de 2.000 W sí.
- No revisar la potencia tras cambiar de cocina. Pasar de gas a vitrocerámica de inducción sube mucho la demanda. La potencia que servía antes se queda corta.
- Contratar un escalón de más por miedo a los cortes. Cada escalón extra encarece la factura todo el año. Si los plomos no saltan, sobra potencia.
- Confundir potencia con consumo. La potencia (kW) es el caudal máximo instantáneo; el consumo (kWh) es la energía gastada. Bajar la potencia no reduce el consumo, reduce el término fijo.