Qué miden las pulgadas de una pantalla y cuándo convertirlas a centímetros
Las pulgadas de un televisor o un monitor miden la diagonal de la pantalla, de esquina a esquina. No miden el ancho ni el alto, que es justo lo que hace falta saber para comprobar si el aparato cabe en un mueble, en un hueco de pared o en el maletero del coche.
Una pulgada equivale a 25,4 milímetros exactos por definición internacional, así que un televisor de 55 pulgadas tiene 139,7 cm de diagonal. Sus dimensiones reales de imagen, en formato 16:9, son 121,8 cm de ancho por 68,5 cm de alto. A esas medidas hay que sumarles el marco y la peana del modelo concreto.
Esta calculadora convierte la diagonal en pulgadas al ancho y el alto en centímetros para las relaciones de aspecto habituales: 16:9 de televisores y monitores, 16:10 de portátiles, 21:9 de los ultrapanorámicos, 4:3 de las pantallas antiguas y 19,5:9 de los móviles. También devuelve la superficie de imagen, que es la forma correcta de comparar tamaños entre formatos distintos.
Cómo se convierten las pulgadas de una pantalla a centímetros
El primer paso es la conversión de unidades:
Diagonal (cm) = pulgadas × 2,54
El segundo aplica el teorema de Pitágoras a la relación de aspecto. Si la proporción es w:h, la diagonal de ese rectángulo unitario mide √(w² + h²), y las dimensiones reales salen de repartir la diagonal en esa proporción:
Ancho = diagonal × w / √(w² + h²)
Alto = diagonal × h / √(w² + h²)
Un ejemplo resuelto con un televisor de 55 pulgadas en 16:9. La diagonal son 55 × 2,54 = 139,7 cm. El factor √(16² + 9²) = √337 = 18,3576. El ancho es 139,7 × 16 / 18,3576 = 121,8 cm y el alto 139,7 × 9 / 18,3576 = 68,5 cm.
La superficie de imagen resultante es de 8.339 cm². Ese dato importa al comparar formatos: un televisor de 40 pulgadas en 4:3 tiene 4.955 cm² de imagen frente a los 4.411 cm² de uno de 40 pulgadas en 16:9. A igual diagonal, el formato más cuadrado ofrece más superficie.
Casos prácticos de medidas de pantallas
Comprobar si cabe en el mueble. Un televisor de 65 pulgadas mide 143,9 × 80,9 cm de imagen (165,1 cm de diagonal). Con marcos estrechos, el aparato completo ronda los 145 cm de ancho, así que un hueco de 150 cm es el mínimo razonable.
Elegir entre 50 y 55 pulgadas. El de 50 mide 110,7 × 62,3 cm y el de 55, 121,8 × 68,5 cm: once centímetros más de ancho. La superficie de imagen pasa de 6.892 a 8.339 cm², un 21 % más grande con solo cinco pulgadas de diferencia.
Un monitor de trabajo. El monitor de 27 pulgadas más habitual mide 59,8 × 33,6 cm, y el de 24 pulgadas, 53,1 × 29,9 cm. Para poner dos en paralelo en una mesa de 120 cm, los de 24 encajan y los de 27 se quedan justos al contar los marcos.
Un ultrapanorámico. Un monitor de 34 pulgadas en 21:9 mide 79,4 × 34 cm: es más ancho que un televisor de 32 pulgadas (70,8 cm) y mucho más bajo (34 frente a 39,8 cm).
Un móvil. Una pantalla de 6,5 pulgadas en 19,5:9 tiene 16,5 cm de diagonal y unos 15 × 6,9 cm de superficie útil. En un móvil el lado largo es la altura, porque el aparato se usa en vertical.
Errores comunes al convertir pulgadas de pantalla
- Suponer que las pulgadas miden el ancho. Miden la diagonal. Un televisor de 55 pulgadas tiene 139,7 cm de diagonal, pero solo 121,8 cm de ancho.
- Olvidar el marco y la peana. Las medidas calculadas son de imagen; el aparato completo añade entre uno y varios centímetros por lado y una base que a veces es más ancha que la pantalla.
- Comparar pulgadas entre formatos distintos. Un 40 pulgadas en 4:3 tiene un 12 % más de superficie de imagen que un 40 pulgadas en 16:9, aunque la cifra anunciada sea idéntica.
- Usar 2,5 cm por pulgada. El factor exacto es 2,54. En una pantalla de 65 pulgadas, redondear a 2,5 produce un error de 2,6 cm.
- Medir la diagonal con el marco incluido. La diagonal declarada corresponde al área de imagen, no al contorno exterior del televisor.